La diputada del Movimiento Al Socialismo (MAS), Sonia Brito, aseguró el martes que las familias que trabajan en el centro minero de la Chojlla viven en condiciones infrahumanas, "de esclavitud moderna", después de visitar ese centro administrado por la empresa Internacional Mining Company S.A., de Mariana Iturralde, sobrina del expresidente Gonzalo Sánchez de Lozada.
"Estamos encontrando una situación dramática en la que viven las familias mineras de Chojlla, hay un descontento generalizado, hay una queja de todos los pobladores que señalan que viven en condiciones infrahumanas en forma de esclavitud moderna (...), hemos encontrado el hospital que totalmente ha sido desmantelado y convertido en viviendas, no hay baños, no hay agua y ni luz", explicó a la Red Patria Nueva.
Dijo que una comisión conformada por la brigada parlamentaria, representantes de Derechos Humanos, de la Defensoría del Pueblo, del Ministerio de Justicia y de la Fiscalía inspeccionó ese centro minero que produce concentrados de wolfram y estaño, ubicado en el municipio de Yanacachi, distante a 91 kilómetros al norte de la ciudad de La Paz, tomando en cuenta que los mineros están movilizados en La Paz para denunciar varias irregularidades de los dueños de la empresa.
La legisladora informó que las más de 300 familias que viven en esa población se quejaron porque no reciben remuneración por su trabajo y no tienen acceso a los servicios básicos.
"Ellos (los mineros) se encuentran amedrentados amenazados por las represalias que puede tomar la empresa (...), ellos dicen que hace años que no saben que es un panetón, un pollo para navidad, no se les paga aguinaldos, beneficios, pero además, no se les paga sobre el mineral que ellos han entregado, hace más de un año y medio que no se les paga", refrendó.
Por su parte, la representante de la Defensoría del Pueblo de La Paz, Teresa Subieta, dijo que en la inspección se verificó que las familias de la Chojlla sufren la vulneración de sus derechos humanos, porque no tienen acceso a la salud, educación y vivienda, entre otros.
"No es posible que en pleno siglo 21 estemos viviendo esta forma de esclavitud y servidumbre en la que se tiene a hombres, mujeres y niños en situación de cautiverio, si salen ya no pueden ingresar y (a la empresa) que le importa si les han pagado, si se enferman, si comen", subrayó.
FUENTE ABI

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