La cementera de Potosí ha comenzado a operar utilizando materia prima del yacimiento de Turucaya, gracias a la reciente promulgación de una ley que autoriza el contrato para su explotación. Este avance se produce después de meses de presión por parte de organizaciones sociales e instituciones locales, y representa un hito importante en el fortalecimiento de la producción de cemento en la región, tras la inauguración de la planta en noviembre de 2023.
La ley que aprueba el Contrato Administrativo Minero fue sancionada entre la Regional Potosí – Chuquisaca de la Autoridad Jurisdiccional Administrativa Minera (AJAM) y la Empresa Pública Productiva Cementos de Bolivia (Ecebol). La cementera, ubicada a 12 kilómetros de la ciudad capital, cuenta con una capacidad de producción de 260.000 toneladas de cemento, utilizando la materia prima del nuevo yacimiento. Antes de este acuerdo, la planta dependía de la materia prima trasladada desde Ecebol Oruro para mantener su funcionamiento.
La construcción de esta obra representó una inversión de Bs 2.135 millones y, con el acceso al yacimiento de piedra caliza, se asegura la continuidad de sus operaciones, marcando un cambio significativo en su capacidad productiva.
Durante el gobierno de Jeanine Áñez (2019-2020), la construcción de la planta fue paralizada. Posteriormente, el Gobierno del Presidente Luis Arce decidió continuar con la obra, asegurando la provisión de gas y la instalación de energía eléctrica necesaria para su operación.
La planta cuenta con áreas especializadas en la producción, como la trituración de piedra caliza, la molienda de harina cruda, la clinkerización, la molienda de cemento, el embolsado y despacho, así como laboratorios de control de calidad y áreas administrativas. Estas secciones son fundamentales para el proceso productivo, garantizando que se cumplan los estándares de calidad.
Fuente: La Patria
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